lunes, 9 de mayo de 2011

AMOR VUDÚ



 Disfruto las agujas
que deslizas sobre mi icono,
adoro la desesperación que sientes
al verme disfrutar tus pesadillas,
el deseo inhumano
que pareces tanto necesitar ver vertido sobre ti;
te aseguro que no llegará
de mis manos,
de mi boca,
no lo verás.

Disfruto que me bañes
con sangre de gallina negra,
quizá haga más juego que mi camisa,
realmente es como permanecer
en estado de hipnosis,
de catarsis por más horas,
¿acaso no lo sientes?
No me es de alto impacto la comida
aderezada con raíces y tubérculos
hechos polvo sobre mi plato,
puestos discretamente
tratando de que te mire con lujuria.

No te pases la vida imaginándome
o tratándome de cambiar,
no sería yo entonces,
sería otro;
no te arrepientas porque allí inicia el pecado,
mejor pide nuevamente
en los ruegos a tus santos por mí,
sigue bailando hasta que tus pies no aguanten
para tener una excusa razonable
de tomar mis pastillas antes de dormir,
que no seré tuyo al amanecer.

No hay comentarios:

Publicar un comentario